Una historia de Halloween

Quiero compartir con vosotros una pequeña historia que me ha ocurrido durante este primer mes en Seattle y cuyo último capítulo transcurrió durante el fin de semana.  Esta historia refleja perfectamente lo miserable que puede llegar la raza humana, y como si intentas portarte bien con la gente la mayoría de las veces se aprovecharan de ti todo lo posible y luego se reirán de lo pardillo que has sido.

 

Hace unas tres o cuatro semanas Amadeo invitó a M, un chaval americano que acababa de conocer en el trabajo a salir con nosotros. Se vino a casa y le invitamos a tomar un par de cubatas antes de irnos al bar donde era la fiesta. Como no tenía cash y la entrada valía 10 dolares se la pagué yo. Dentro Amadeo pidió una ronda de bebidas para todos, y luego yo otra. Sin embargo cuando le toco a M se pidió una bebida solo para él.

La semana siguiente, M se vino otra vez a casa. Esperaba que esta vez trajese algo de beber, pero no fue así. Es más, según cruzó la puerta y sin preguntar abrió el congelador y se sirvió un cubatazo de MI ron. A este cubata le siguieron un par más, hasta que se acabó la botella y nos fuimos a una discoteca.

El ron que se bebió M

El ron que se bebió M

Cuando volvimos de la discoteca, nuestro amigo M estaba bastante borracho y tenía hambre. Ni corto ni perezoso fue a la nevera y se preparo un buen burrito con el guacamole y las tortillas de Amadeo. Acto seguido se tumbó en el sofa, pero como no era lo bastante cómodo para él se levantó y metió en la cama de mi compañero de piso. Cuando me asomé a la habitación sólo le podía ver la cabeza, porque el tío estaba bien arropadito para no pedir suelo. El pobre Amadeo, que es un cacho de pan, se durmió en el suelo del salón para no molestarle…

Este fin de semana M vino a casa por tercera vez. Yo no quería que viniese, pero Amadeo quería darle una nueva oportunidad. Llegó y antes de decir hola preguntó: “Do you have some food?” Habíamos cocinado pollo y a Amadeo no le apetecía mucho, así que le dio el suyo. Pero un par de filetes de pollo no eran suficientes para su exigente paladar, por lo que cogió un par de rebanadas de mi pan bimbo de la nevera y se preparó un buen sandwich. Luego se sirvió un calimocho y se echó unas cuantas partidas al Rock Band 2 en nuestra XBox 360.

Teletubbies, teletubbies! (8)

Teletubbies, teletubbies! (8)

Durante la noche de Halloween M se volvió a casa antes que el resto en su coche. Amadeo había dejado sus llaves y su cartera allí, por lo que tuvo que llamarle para que se las devolviese. M vino por la tarde, le dio a Amadeo sus cosas y dijo: “Me voy, que he quedado con mis roommates para ir de fiesta y tengo prisa”. Ni le invitó a irse con él, ni le dio las gracias por la noche anterior ni nada. Tal cual.

Halloween 2008 en Seattle

Halloween 2008 en Seattle

 

Logicamente esta escoria, por llamarla de una manera, no va a volver a entrar en esta casa. Que cada cual saque sus propias conclusiones… Buenas noches.

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  1. Feb’s avatar

    Estas seguro que M no es español? xD

  2. Juan’s avatar

    Más bien catalán xD

  3. AnGeLoSo’s avatar

    Esta semana le invitó a cenar un amigo que también es amigo nuestro y el muy hijo de puta de M no avisó a nadie. Con tal de gorronear… Pero dios, que es justo y sabio, mandó a unos angeles a que le rompiesen la ventana del coche y le robasen el portátil del trabajo xD

  4. AtheneaV’s avatar

    dios, qué miedo das vestido de Teletubbie… No me podré borrar esa espantosa imagen de la cabeza…