Y si hubiera…

Antes de morir, su abuelo le dio el mejor consejo que jamás le habían dado nunca.

—Hijo, no hay nada peor en la vida que llegar a adulto, echar la vista atrás y pensar “y si hubiera…”. A mi me ha pasado y es la peor sensación del mundo. No dejes que te ocurra a ti también.

Después de muchos años dejando pasar oportunidades debido a su timidez, Juan decidió que era el momento de cambiar. Se puso a pensar en todas aquellas cosas que le hubiese gustado hacer y que no hizo porque no se atrevió. Le vino a la mente aquella chica rubia que conoció por casualidad en el autobús. Se bajaron en la misma parada y charlaron animadamente hasta llegar al centro comercial al que se dirigían. Aquella chiquilla le encantaba, pero no tuvo el valor de pedirle el número de teléfono para quedar otro día. Se despidió de ella con dos besos en la mejilla y un “ya nos veremos”. Nunca más volvieron a encontrarse. ¿Y si le hubiera pedido el móvil? Quizá hubiese disfrutado de unos momentos inolvidables a su lado. Pero eso ya nunca lo sabría.

Como esa historia se acordó de otras muchas. Y se dio cuenta de cuántas cosas buenas habría podido conseguir, y él ni siquiera lo intentó. Todo por su estúpida vergüenza, que realmente que no era más que una excusa para no hacer aquello que entrañaba un mínimo riesgo. Era más fácil no intentarlo y luego pensar “es que me da vergüenza” para auto engañarse cuando llegaran los remordimientos.

Desde aquel día, siempre que Juan quiso hacer algo al menos lo intentó. Y se empezó a dar cuenta de que generalmente lo peor que le podía pasar es que recibiese un “no” por respuesta, pero que la mayoría de las veces todo salía bien y lo que ganaba tenía un valor incalculable: personas estupendas y experiencias maravillosas. Aprendió que las oportunidades son como trenes a lugares desconocidos, que hacen una sola parada y no esperan por ti. Por eso, desde aquel día, Juan estuvo siempre puntual en la estación de las oportunidades y nunca más tuvo que plantearse el que habría pasado si hubiera cogido ese tren.

 

Etiquetas:

  1. some.silly.tales’s avatar

    Dicen que siempre nos arrepentimos de lo que no hemos hecho, y no de nuestras acciones. Será por algo, pero es difícil coger todos los trenes que nos gustaría.

    Me parece perfecto que hagas un blog de este tipo; son los que deberían imponerse, jeje, y al tuyo le veo futuro :)